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Caso Celeste Montes
Caso Andrea Castana, asesinada en marzo 2015
Drazile imputado por la Cámara Federal de Casación Penal por el caso Alós
Femicidio Liz Funes, la justicia admitió a su hermana como querellante 2-5-16
Caso CBI ya son tres los detenidos: Rodrigo, Vega y Sarrafian
Solo una condena por la muerte de Jonathan Villegas
Caso Nehemías prisión efectiva a policia y guardacarcel
Huracanes sacuden a la Policía de la Provincia de Córdoba
La secretaria de la oficina de Violencia de género imputada por hurto y vinculada al femicidio de Urbaneja
Comisario Marquez condenado por detenciones ilegales
Caso Hernán Sánchez
Femicidio Ingrid Vidosa
Siete imputados por violencia policial- Pasan a retiro a comisarios
Marcos Roldán desaparecido en diciembre 2013 Chile
Histórico juicio por la contaminación de Bº Ituzaingó
Promueven acción penal por el parto en el baño del neonatal
Paola Pedraza, llega a juicio por caso de discriminación

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El Código penal y el infame negocio de la muerte

En los últimos años, la crónica policial con alarmante frecuencia nos ilustra acerca de prácticas perversas vinculadas a comportamientos humanos tan infames como indescifrables, tan cobardes como inaceptables, escenario donde un inadmisible vacío legal a la hora de reprimir determinadas inconductas generan desconcierto, desasosiego y hasta alarma social,  quedando al desnudo una inclemente realidad que viola las leyes de una nación y ofende a Dios. Nadie en su sano juicio puede dejar de repudiar las perversas conductas asumidas por quienes impulsados por variadas motivaciones, toman por asalto el lugar donde llegan para descansar en paz los restos de nuestros seres queridos. Una y otra vez la noticia del negocio de la muerte, golpea los sentidos de quienes conforman una sociedad que detesta estos comportamientos, una rapiña delictiva que día a día penetra el lugar que se eligió para el eterno descanso  de quienes abandonaron el mundo de los vivos, un tenebroso contexto en el que se enmarca una temible empresa criminal, con distribución de roles, asignación de funciones y el despliegue de actividades específicas en un obrar consuno pergeñado y desarrollado por lo general con la intervención varias personas, donde predomina una convergencia de intereses y  cuyo objetivo final es el provecho económico. La referencia es clara y precisa respecto  a verdaderas bandas delictivas, que se conducen casi con grosera impunidad, en las que predomina un aceitado mecanismo de trabajo con  asignación de funciones puntuales , alcanzando entre otros objetivos en la faena cotidiana  , desenterrar cadáveres para luego despojarlos de los objetos de valor que lo acompañan y finalmente venderlos, práctica que aunque parezca macabra e inaceptable, forma parte de un patrón de marcha conductual monstruoso y peligrosamente naturalizado, el que reconoce un aumento exponencial en los últimos tiempos, un  verdadero flagelo que perfora el tejido social y enciende la alarma pública. Ahora bien, estas modalidades delictivas , han experimentado últimamente una mutación vergonzante, contexto donde la cultura de quien delinque informa al operador de turno que es preferible robarle a un muerto, antes que a  un vivo, porque es más fácil , menos riesgos y más redituable.   Existe un abanico de actividades ilegales que cubren desde un extremo a otro una tenebrosa realidad que colecciona en su historial las más variadas actividades ilícitas como por ejemplo , cremaciones ilegales, robo de féretros, la comercialización de sus herrajes, la venta tarifada de huesos, de acuerdo a su tamaño, estado y parte de la estructura esquelética a la que pertenezca, el alquiler de espacios destinados al ocultamiento de droga, exhumaciones ilegales, saqueos de tumbas, el despojo de distintos objetos de valor que el fallecido lleva a su último lugar de descanso, la venta de cabello etc. El negocio infame con el que lucran determinados individuos desde los subterráneos laberintos de la muerte, exhibe un comportamiento bárbaro  y repugnante a la condición humana  que merece una respuesta legal enérgica, y que impacte en el terreno en toda su dimensión .  Lamentablemente, nuestro Código Penal nos informa acerca de un preocupante vacío legal , evidenciado en la omisión de tipificación  de manera puntual de determinadas conductas, como por ejemplo la que se enmarca en la actividad profanadora, flagelo que con inusitada rapidez crece instante a instante al ritmo de las oscuras motivaciones que la promueven. Ha llegado la hora de preocuparnos por nuestros muertos , preservando  los afectos y sentimientos que nos vincula, escenario en el que aparece como una necesidad impostergable salvar omisiones peligrosas en el texto de la ley a través de la creación de nuevas figuras penales. Las deficiencias que exhibe nuestro ordenamiento jurídico penal en la materia, contrasta escandalosamente con  un armonioso diseño conceptual. Es que frente a particulares modalidades delictivas, los distintos operadores policiales y judiciales no cuentan con herramientas legales que les permitan generar límites  a la hora de reprimir la conducta ilegal, existiendo sólo determinaciones conceptuales que combaten las actividades ilegales que se denuncian en este trabajo solo tangencialmente. Así pues el art. 163 inc. 2do. del Código Penal, que describe el tipo del hurto calamitoso,  ilícito que se consuma cuando se verifica la afectación a bienes que se encuentran librados a la custodia de la confianza común, donde el actor aprovecha para posicionarse en la acción de las singulares facilidades que emergen  desde una situación de desastre, conmoción pública  o bien un infortunio particular del damnificado.  Desde otro costado el art. 171 reprime con prisión de dos a seis años el que sustrajere un cadáver para hacerse pagar por su devolución. Debe citarse asimismo el delito de hurto, contemplado en el art. 162 del C. Penal que reprime con prisión de un mes a dos años a quien se apoderare ilegítimamente de una cosa mueble total o parcialmente ajena. En este caso vale la referencia de que comercializar herrajes, ataúdes u otros accesorios, importan una conducta precedida por  el desapoderamiento de bienes que tienen dueño y cuya pena puede ser incluso mayor en caso de verificarse el tipo descripto en el art. 164 del C. Penal, el delito de Robo, que prevé una sanción de prisión de 1 mes a 6 años para el supuesto en que se produzca un desapoderamiento ilegítimo de una cosa mueble total o parcialmente ajena con fuerza en las cosas…..” La profanación de tumbas, y la actividad delictiva en general que invade los sagrados aposentos donde descansas nuestros seres queridos, demanda la incorporación de nuevas figuras penales ,  en aras de combatir un aberrante comportamiento humano del que participan inescrupulosos actores  y evitar el reinado de la barbarie por parte de  quienes se aprovechan del infortunio ajeno y que lamentablemente cuentan con la inadmisible contribución de quienes alimentan este mercado mafioso de manera directa o indirecta, como por ejemplo estudiantes de medicina, odontología, peluqueros , chamanes, brujos etc. La reforma sugerida en lo referente a la incorporación de nuevas figuras penales , son vitales a fin de evitar que determinadas rapiñas delictivas queden impunes. El art. 18 de la C.N. dice “ Que ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo, fundado en ley anterior al hecho del proceso” Este mandato constitucional sagrado  que resguarda el principio de legalidad, de ninguna manera puede convertirse en un salvoconducto para los mercaderes de la muerte. Ergo,  deberían considerarse delito y tener destinado un capítulo especial, determinadas acciones como inhumar o exhumar clandestinamente un cadáver humano, violar un sepulcro, profanar un cadáver humano, sustraer o dispersar restos o cenizas humanas, alterar o suprimir la identificación de una sepultura, mantener insepulto un cadáver humano, fuera de los casos legalmente autorizados etc. etc. En medio de este limbo jurídico, no existe posibilidad alguna de remediar el vacío, apelando a una rama del derecho supletorio ni a un régimen normativo cercano.  Montesquieu dijo “ No hay tiranía más cruel que la que se comete en nombre de la justicia y bajo el amparo de la ley”.

LA SALUDABLE PARCIALIDAD DE LOS FISCALES: El elenco de garantías consagradas en materia penal, inevitable desprendimiento del art. 18 de la Constitución Nacional, fortalece de manera irrestricta los tres pilares fundamentales del procedimiento en materia criminal, con tres funciones operativas  diferentes, acusación, defensa y prueba, escenario en el que los representantes del Ministerio Público con independencia funcional y de criterio,  son fieles defensores de  los intereses de la sociedad toda, aunque sin convertirse en órganos ciegos e irreflexivos, premisa básica para preservar la legalidad del interés público. Comercio y Justicia 9-5-17

 

EXCEPTIO VERITATIS- LA EXENCION DE RESPONSABILIDAD PENAL La  protección penal efectiva del derecho al honor  y los límites de la respuesta punitiva en los tipos delictivos de Injurias y Calumnias, se aprecia en su verdadera dimensión jurídica en la prueba de la verdad “Exceptio Veritatis”. La procedencia de este beneficio en materia de imputaciones delictivas o acusaciones agraviantes,  reconoce su fundamento en la necesidad de alcanzar la efectiva protección  del interés social superior que prevalece sobre el individual, fortaleciendo los criterios de persecución penal en contra de los auténticos responsables de actividades ilícitas, eximiendo de responsabilidad penal a los que obran mediando causales de justificación eximentes de responsabilidad. Comercio y Justicia 17-4-17

LOS PELIGROS DE LA ERA DIGITAL Y EL ROBO DE IDENTIDAD Un verdadero sismo ha generado en nuestra  sociedad la incursión de novedosas modalidades delictivas que enmudecen e inmovilizan  .  Repugnantes  conductas que  ocultan el verdadero rostro de quien delinque desde la oscuridad , enfundado en  un disfraz que oculta el peligro real , y que exhibe técnicas que  perfeccionan peligrosamente su estilo en el tramo ejecutivo de  cada acción delictiva. Se trata de la inclemente irrupción de desconocidas actividades que asoman desde el horizonte de la ilegalidad y que se fortalecen peligrosamente al ritmo del desarrollo a nivel mundial del fenómeno de la globalización Comercio y Justicia 23-3-17

REGIMEN PENAL JUVENIL-EDAD DE IMPUTABILIDAD-EL DEBATE PENDIENTE En los últimos días, una frenética carrera de noticias  recorre la redacción de los principales medios de comunicación , anunciando casi como una solución mágica , frente al sismo que en nuestra sociedad genera la arremetida de la delincuencia juvenil en sus más variados ataques, bajar la edad de la imputabilidad de los menores de dieciséis a catorce años, inaugurando en materia de política criminal un esquema normativo de fondo, cuyo objetivo tal como se lo concibe no es otro que frenar el embate  de un inclemente incremento de la ola delictiva juvenil de la que participan activamente menores de edad,  sin tener en cuenta que la experiencia a nivel mundial en materia criminal, ha demostrado que el incremento  de los índices de criminalidad, no se compadece  con la severidad del régimen punitivo, bajando la edad de imputabilidad ni encarcelando a menores en proceso de desarrollo Comercio y Justicia 20-2-17

LA TEORIA DE LA ADECUACION SOCIAL Y LA EXCLUSION DE RESPONSABILIDAD EN MATERIA  PENAL Toda sociedad aspira a que cada uno de sus integrantes cualquiera sea su actividad, destino, posición económica, nivel cultural, religión etc  adecúe su conducta al régimen legal en vigencia, asumiendo una actitud civilizada, contexto en el que no resulta prudente ni admisible admitir la justificación de determinados comportamientos que transgreden el umbral de lo permitido, invadiendo el terreno de la ilegalidad so pretexto de ausencia de impacto por la nimiedad del perjuicio ocasionado en el desarrollo de estas acciones o por las características particulares que reviste la modalidad comisiva. Comercio y Justicia 9-2-17

EL CODIGO PENAL Y EL INFAME NEGOCIO DE LA MUERTE en los últimos años, la crónica policial con alarmante frecuencia nos ilustra acerca de prácticas perversas vinculadas a comportamientos humanos tan infames como indescifrables, tan cobardes como inaceptables, escenario donde un inadmisible vacío legal a la hora de reprimir determinadas inconductas generan desconcierto, desasosiego y hasta alarma social,  quedando al desnudo una inclemente realidad que viola las leyes de una nación y ofende a Dios Comercio y Justicia 15-12-16